APRENDER A VIVIR CON LA ENFERMEDAD (UN DIARIO DE VIDA)


FavoriteLoading¡Agrégame a favoritos!
Email this to someoneShare on Facebook0Share on Google+0Share on LinkedIn0Tweet about this on TwitterPrint this page

Buenos días ciudadadanos. Hoy en mi sección de vida saludable voy a entregar mi corazón al espíritu de superación. Voy a dar mi apoyo incondicional a la lucha y al inconformismo.  ¿Qué puede ser más saludable que recuperar la pasión por la vida a través de la pintura?

APRENDER A VIVIR CON LA ENFERMEDAD  (Un diario de vida)

Venía cursando síndrome febril hacía días, no remitía  y permanecía ingresado por neumonía. Presentía que algo no iba bien. El desconocimiento me atormentaba, pero me negaba a perder la sonrisa. No quería tampoco ver a nadie sufrir por mí.

Los días pasaban y cada vez más cansado y débil.  Entre cuatro paredes esperando un diagnóstico.  Sólo gracias a mis compañeros y mi familia seguía sintiéndome con fuerzas de abrir los ojos cada día.

Ese día al fin llegó.

¿Cómo puede ser que te cambie la vida en un instante?

No podía dejar de mirar a mi alrededor. Oía la voz de un gran amigo que intentaba informarme de mi diagnóstico, pero no escuchaba nada. Sólo veía buenas intenciones y yo no entendía nada.

Recuerdo los abrazos y las muestras de apoyo que nunca olvidaré.

Poco tiempo necesité para despertar y darme cuenta de lo que me estaba sucediendo. Al fin logré escuchar y entendí que se avecinaban momentos difíciles , un camino largo pero con gran esperanza. Me quedé con el buen pronóstico que tenía y me aferré a la vida.

Vivir es una de mis grandes pasiones, con todas sus consecuencias sin duda.

Así empecé mi lucha. En pocos días se me confirmó el diagnóstico: Leucemia linfoblástica aguda.

Tuve que afrontar la realidad con ciclos de quimioterapia, viéndome en un estado cada vez más vulnerable día tras día. El cóctel de fármacos que conforma la quimioterapia persigue eliminar las células malignas, pero en su lucha también pueden provocar la caída del pelo,  una profunda deshidratación, alteraciones en la piel e hinchazón por desequilibrios en la eliminación de líquidos.

La enfermedad empezó a mermar mi autoestima.

Pero el cáncer ha sido una experiencia tan intensa que no sólo me provocó una transformación exterior, sino que supuso un cambio interior y de vida.

Tenía que aprender a procesar este gran golpe en mi vida, pero no sabía y no podía.

Fue en  esos instantes, cuando te encuentras solo sin nadie a tu alrededor, cuando abres los ojos y te das cuenta del verdadero valor que tiene la vida.

IMG-20151209-WA0009

Me convencí de que tenía una segunda oportunidad y mi obligación era luchar por el derecho más elemental de todos los seres humanos que es vivir.

Comprendí enseguida que seguía vivo. Que podría haberlo perdido todo, pero no fue así.  Tenía la obligación por mi familia, por mis amigos y por mí  de afrontar la vida y sonreír.  Decidí buscar los espacios para ver lo positivo de cada momento que me deparaba el futuro.

Supuso  una oportunidad de crecimiento personal, de reencuentro conmigo mismo y un espacio para reflexionar sobre las prioridades de mi vida.

Empecé a expresar lo que llevaba dentro mediante el dibujo, algo que siempre me había acompañado. Me ayudó a liberar mis sentimientos. Me empecé a rodear de colores vivos y me sentía cada vez más alegre y vital.    Con la pintura empecé a retomar mi camino. No me evadía de la realidad ni me hacía  olvidar nada de lo que me estaba pasando, pero sí me sentía cada vez más  realizado.

IMG-20151209-WA0010 1

Empezó a surgir en mí una gran sensibilidad. Muchas emociones a mi alrededor como  ansiedad, temor, depresión, frustración, tristeza y sentimientos diversos.

Mi padecimiento interior veía el alma de las cosas. La realidad no cesaba de transformarse a mi alrededor y yo necesitaba expresarla. Empecé a dar rienda suelta a mi creatividad.

Era incapaz de decir lo que sentía y cómo me sentía. La pintura fue una herramienta para vivir la enfermedad de otra manera. Me aportaba menos tensión, ansiedad, depresión, alivio del dolor y mejora en mi bienestar general.

IMG-20151209-WA0011 1

Levanté la mirada y supe que no me quedaba más salida que aprender a vivir.

Mis cuadros se han convertido en un diario sobre mi lucha. Mi lista de deseos para el futuro pintada al óleo.

Me noto respirar , siento respirar a mi alrededor, mis hijos cerca y  mi familia  más unida a mí que nunca.

Doy gracias por tener fuerzas para soportar estos momentos, para seguir peleando por mi proceso  y  seguir luchando por los que ya no están.

Hay que luchar y nunca darse por vencido.

DSC_1631 1

PTA:

Observando desde la barrera siempre me he creído inmune a todo y con plena capacidad para opinar.  Ahora lo veo todo muy diferente.

Con gran admiración a Jose Luis,  un gran compañero, luchador, gran amigo y sobretodo gran artista.

Seguiremos tu obra muy de cerca.


Laura Rodero Bonet

Acerca de Laura Rodero Bonet

Diplomada en enfermería con 18 años de experiencia en el ámbito de la asistencia a nivel de atención primaria y hospitalaria. Máster en gerontología social, Máster en enfermería quirúrgica y Postgrado del enfermo crítico. Formadora y tutora de estudiantes de grado de enfermería desde el 2005. Laura compagina su trabajo diario con su vida personal de una forma muy saludable, le encanta el riesgo, las aventuras y la diversión. En su sección "Vida saludable" compartirá sus experiencias y nos dará ideas sobre como es posible mantenernos sanos y vitales realizando diferentes actividades beneficiosas para nuestro cuerpo y mente.